viernes, 22 de septiembre de 2017

Plano de los Edificios de Tlatelolco tipo “C”

Por Antonio Fonseca

Edificios tipo “C”

1ª Sección: ISSSTE 10, Ignacio Allende, Miguel Hidalgo.
2ª Sección: Ignacio Ramírez, José María Arteaga, Presidente Juárez, ISSSTE 11.
3ª Sección: Chihuahua y Tamaulipas.

El carisma del Peje ¿Por qué AMLO es el candidato a vencer?

Por Alejandro Mario Fonseca
Al final de mi último artículo ponía como ejemplo de la pérdida de autoridad moral del Partido Acción Nacional el caso del exgobernador de Puebla Rafael Moreno Valle. Algunos amigos panistas me reclamaron con justa razón: no me expresé bien.
Y es que sí, existen muchos panistas que conservan sus tradiciones y valores, sus principios social-cristianos originales. El problema es que también algunos de ellos, sus líderes, los que han saboreado las mieles del poder y del dinero, no; y mucho menos los nuevos panistas.
El PAN se está pareciendo cada vez más al PRI y Moreno Valle es un claro prototipo, además no es el único. Desde Fox y Calderón, pasando por otros casos de gobernadores, senadores y diputados; cada vez está más claro que las tradiciones culturales del priismo han penetrado a los panistas hasta los huesos.
Incluso la tradición original del “jefe máximo”, del hombre fuerte transexenal, que impuso el general Calles en los años 30, y que tal vez sea Salinas el que le dio nueva vida; está siendo fielmente retomada por Moreno Valle en Puebla.
La hipótesis sería que Moreno Valle es el “jefe máximo” del gobierno de Puebla. Que el nuevo gobernador Gali sigue a sus órdenes y que la gran mayoría de panistas (y de políticos de otros partidos) están alineados a lo que él disponga.
Esta es la versión de los viejos analistas y periodistas, los de colmillo retorcido, que se mueven en los corredores cercanos al poder. Desde luego que nada de esto es comprobable, se trata de las interpretaciones y sutilezas de la vida política, pero suena lógico: así es la cultura priista heredada.

El carisma del Peje ¿Por qué AMLO es el candidato a vencer?

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Óptica Ciudadana: EL GRITO

Por José Luís Hernández Jiménez
“Todo indica que el Hidalgo que nos muestran en la escuela y en todas las fiestas cívicas, no es el  verdadero Padre de la Patria. ¿Hasta en eso nos han engañado?
Para colmo, la imagen del don Miguel que todos conocemos, la mandó a hacer, en 1865, uno de los “malos” de la historia nacional, el archiduque y malogrado, II Emperador de México, Maximiliano de Absburgo. ¿Cómo está eso?
Peor aún. Leyendo bien, se sabe que el cura Hidalgo, ni hizo repicar la dichosa campana de Dolores, ni gritó lo que dicen que gritó. Entonces, ¿cómo estuvo aquello?
Por si fuera poco el mito, resulta que la hora y fecha en las que se acostumbra dar el Grito – 23 horas del 15 de septiembre – no son las correctas y esas fueron adoptadas, decretadas, porque tal fecha era el cumpleaños de un Presidente mexicano, don José de la Cruz Porfirio Díaz Mori. ¿Cómo?
Todavía mas: Se sabe que el Himno Nacional que todos cantamos, no es el completo, pues al original le fueron mutiladas seis estrofas, sobreviviendo solo cuatro, que por que aquellas hablaban bien de otros dos “malos” de la historia patria.
Y para acabarla de amolar, se sabe que por órdenes expresas del entonces Presidente  Álvaro Obregón, y de quien luego se convertiría en el Jefe Máximo, Plutarco Elías Calles, desde 1921 se dejó de mencionar en las festividades del Grito, a varios de los malos de nuestra historia, en especial al “Libertador de México”, como se le decía entonces, a un tal Agustín Cosme Damián de Iturbide y Aramburo, y cuyo nombre estuvo grabado en letras de oro en la mera Cámara de Diputados. 

El Grito

martes, 19 de septiembre de 2017

¿El PAN dilapidó su autoridad moral?

Alejandro Mario Fonseca

Una de las grandes aportaciones de Max Weber a la ciencia política y a la  sociología es su tipología ideal de dominación, ligada a su concepto de legitimidad. En su famosa conferencia La política como vocación, no sólo nos ofrece un sucinto y brillante concepto de Estado: aquella comunidad humana que, dentro de determinado territorio, reclama para sí el monopolio de la violencia física legítima.
Sino que también clasifica los tipos de justificaciones internas o fundamentos de legitimidad de una dominación: la tradicional, la carismática y la legal.

En primer lugar la legitimidad heredada, la del eterno ayer, de la costumbre consagrada por su inmemorial validez y por la consuetudinaria tendencia de los hombres hacia su respeto. Se trata de la legitimidad tradicional como la que ejercían los patriarcas y los príncipes patrimoniales de antaño.
En segundo término existe la autoridad de la gracia (carisma) personal y extraordinaria, la entrega puramente personal y la confianza, igualmente personal, en la capacidad para las revelaciones, el heroísmo u otras cualidades de caudillo que un individuo posee. Se trata de la autoridad carismática que detentaron los profetas, o en el terreno político, los jefes guerreros elegidos, los gobernadores plebiscitarios, los grandes demagogos o los jefes de los partidos políticos.
Por último tenemos la legitimidad basada en la legalidad, en la creencia en la validez de preceptos legales y en la competencia objetiva fundada sobre normas racionalmente creadas, es decir, en la orientación hacia la obediencia a las obligaciones legalmente establecidas.

¿El PAN dilapidó su autoridad moral?

lunes, 18 de septiembre de 2017

LA ECONOMIA… EN PILDORAS! ¿El PRI y EPN, en la encrucijada?…

Por Félix Carbajal Juárez

Al gobierno de EPN, le está lloviendo sobre mojado. Y pareciera que se hace realidad aquel viejo refrán que dice “pobre del PRI y EPN, tan lejos de DIOS y tan cerca de USA”. Justo en el momento en que las negociaciones para la actualización del TLC/NAFTA, empiezan en su período crítico, le llega al Gobierno Federal el Agua al cuello a través de los Huracanes y, cuando está aprendiendo a nadar, se le aparece un terremoto de magnitud 8.2 en la escala de Richter y pone a temblar no solo la estructura gubernamental sino también la estructura partidista del PRI.

Aparecen las campañas malintencionadas de los eternos suspirantes del poder, a través del anonimato de las redes sociales, induciendo a la población a no ayudar a los damnificados por el sismo y los huracanes, argumentando falsamente, que los funcionarios gubernamentales esconden y se roban las donaciones en vez de entregarlas a las personas afectadas cuya necesidad de recibirlas es urgente.  

"Difícil tarea la que tiene EPN, negociar adecuadamente el TLC/NAFTA, apoyar inmediata y eficientemente a los damnificados"