martes, 21 de septiembre de 2010

Cuauhtémoc Abarca: "Dos sismos han marcado mi vida uno en 1985 y otro en 2010"

Por Antonio Fonseca

Dr. Cuauhtémoc Abarca Chávez
Uno de los dirigentes más emblemáticos y polémicos de los damnificados de los sismos de 1985, Médico egresado de la UNAM, donde también fue consejero universitario, fue dirigente del Frente de Residentes de Tlatelolco y de la Coordinadora Residentes de Tlatelolco, también de la CUD (Coordinadora Única de Damnificados.

El Dr. Cuauhtémoc fue vituperado por algunos vecinos que por cierto poco hicieron o han hecho por la comunidad tlatelolca y otros que con el susto del terremoto se fueron de la unidad, incluso algunos se han dado el lujo de presumir logros en los que nunca participaron; sin embargo después de la reconstrucción a través de la bolsa de vivienda que él encabezó, gestionó 1200 departamentos, donde se incluyen los vecinos que obtuvieron su vivienda mediante  créditos de FOVISSSTE, INFONAVIT y un buen número directos con FONHAPO.

Entre otras cosas es políglota pues habla varios idiomas: inglés, francés, alemán, portugués, italiano y un poco de japonés, habitante de un pent-house en la torre Chamizal, aunque este año solo a ratos pues la mayor parte de este año ha estado en Haití; donde es coordinador general de “Ayuda Haití” una ONG (Organización no gubernamental), que está operando hoy en aquel país, que como todos sabemos fue devastado por un terremoto en enero de este año. Uno de cada cinco haitianos viven hoy en albergues o campamentos, aproximadamente dos millones de personas.

A continuación un extracto de nuestra plática.

P. ¿Qué hacía Cuauhtémoc Abarca el 19 de septiembre de 1985 a las 7:19 horas?
R. Yo estaba entre el edificio  Nuevo León y el Yucatán haciendo calentamiento para correr un rato, estaba esperando a mi amigo Rafael del edificio Michoacán, y también esperábamos a Luis Ernesto del Nuevo León pero él nunca bajo, nos ejercitábamos porque el 22 de septiembre iba a realizarse el 2º  Maratón de la Ciudad de México, donde pensábamos participar, porque estábamos inscritos. Una vez qué se cayó el Nuevo León escuchamos un largo silencio. Entonces no creíamos lo que estamos viendo.
Cuando la nube de polvo se disipó, me acerque para tocar al edificio para verificar que efectivamente se había caído, porque no lo podíamos creer, pero esto quedó claro cuando empezamos a escuchar gritos de auxilio, y el olor a gas, nosotros no estábamos preparados, no llevábamos herramientas, estábamos en short, sin embargo empezamos a buscar sobrevivientes y algunas personas se acercaban para decir: “como ayudo” esto nos llevó  a organizar el rescate con otros vecinos todo el día. Improvisamos un dispensario en la secundaria 106, Las ambulancias no llegaban; con las puertas de los departamentos improvisamos camillas para llevar los heridos hasta la Clínica 27 del IMSS y los cadáveres a la Escuela República Española del otro lado de Reforma. Yo no supe de la magnitud de lo que había ocurrido hasta después de las tres de la tarde, cuando me estaba comiendo una torta de plátano, --mi primera comida del día--  escuchando un radio de baterías,  informaba lo que estaba pasando en la ciudad. Fue entonces cuando supe la dimensión de lo sucedido.

P. ¿Cuando tuvieron el primer  contacto con las autoridades?
R. Al día siguiente el día 20 fue en las oficinas de FONHAPO de Guerrero 333 a las 6 de la tarde fue una reunión álgida, tensa muy ríspida los vecinos estaban alteradísimos, momentos muy difíciles, hasta parecía que algunos vecinos iban a golpear a los funcionarios entre ellos el director de FONHAPO y  empezó a templar y entonces la gente pasó de la ira al miedo, se fue la luz y salimos de esa oficina y pasaron varios días antes de restablecer nuevamente el contacto.

P. ¿A qué te dedicaste esos días?
R. Nos dedicamos a rescatar gente con ayuda de brigadas internacionales, pude intervenir debido a que hablo varios idiomas y si, sucedían muchas cosas, afortunadamente rescatamos a muchos vecinos. Yo me incorporé hasta el 22 o 23 de septiembre a algunas reuniones que nos llevaron después a la formación de la Coordinadora de Residentes de Tlatelolco. No fue fácil teníamos problemas de liderazgo, supuestos vecinos con posturas muy radicales que más bien saboteaban la organización.

P. ¿El terremoto derrumbó mucho más que paredes, derrumbó por ejemplo relaciones mal construidas, por ejemplo matrimonios?
R. El terremoto es un fenómeno físico que repercute en muchos otros aspectos y que hace que mucha gente tomé decisiones aparentemente inexplicables. Se vivieron procesos de varias velocidades y de varias dimensiones. Un terremoto sacude todo tipo de estructuras físicas y mentales, sociales, políticas, repercute de múltiples maneras.

P. ¿En aquella época en que trabajabas?
R. Primero trabajé en la SEP, en la UAM Xochimilco, en el ISSSSTE como administrador académico en la división de ciencias biológicas y de la salud, fui asesor médico del subdirector general médico del ISSSTE y el Dr. Soberón  me había propuesto para jefe del Programa Nacional de Medicina Comunitaria; pero tuve que dejar todo y alejarme de la medicina.

P. ¿En estos últimos 25 años has estado en varios países, que han sufrido diversas tragedias?
R. He estado en desastres por ejemplo en El Salvador, Honduras, Turquía, Argelia, Malacia,  Japón, Indonesia, y ahora desde enero en Haití, donde hemos podido aportar experiencias de participación comunitaria.
Hemos estado en 26 países por medio Kobe una ONG japonesa que surge de la fusión de varias, que se dedica a apoyar personas en casos de emergencia, es con la que yo me he coordinado.

P. ¿Entiendo que has estado de hecho viviendo desde enero en Haití?
R. Para mí, el terremoto del 12 de enero de este año ha modificado nuevamente mi vida, llegue después de toda una travesía a Leogane en Haití, donde fue el epicentro del terremoto, visite las comunidades y logramos coordinar la ayuda, las consultas medicas, e incluso dentistas. Puse mi granito de arena para que los ejércitos de Estados Unidos y de Canadá, cambiaran su actitud de ocupación y colaboraran de otra manera en Haití.
Yo me he concentrado en dos áreas: el trabajo comunitario, 80 comités comunitarios y los niños en los campamentos y los huérfanos. He estado apoyando a más de mil niños en  30 orfanatorios en diferentes partes de Haití. También coordinamos ayuda de grupos u ONGs de España, Alemania, Japón  y otros países que han estado mandando ayuda.
Ya se inició recientemente la reconstrucción de algunas poblaciones de Haití y actualmente estamos trabajando con Kobe para la introducción de agua potable a partir de este fin de año será una realidad en algunas poblaciones. Ya existen proyectos en Leogane para  pavimentar las calles, alumbrado, la reconstrucción de la alcaldía y otros edificios.
 Vivo en un campamento duermo en el suelo pero tengo mucha satisfacción por el trabajo que estoy desarrollando, y por el apoyo que hemos podido dar.

Nota: Cuauhtémoc Abarca Chávez. E-mail: cuauhtlixco@gmail.com

1 comentario:

  1. El Dr Cuauhtemoc Abarca Chavez también ha visitado la Isla de Borneo, Malasia. Ahi convivió e hizo buenos amigos en la ciudad de Kuching(Gato). Cuauh da la vida por otros. Felicidades Dr. Cuauhtemoc.

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