domingo, 3 de abril de 2011

AMLO en Tlatelolco: sus estrategias y retos

Miguel Ángel Márez Tapia (antropólogo)


Andrés Manuel López Obrador
en la Plaza de las Tres Culturas
Foto: Miguel Angel Márez Tapia
La estampa de Andrés Manuel López Obrador con su Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) tiene la intención de crear una nueva corriente de pensamiento lo que permite dimensionar como el tabasqueño paulatinamente está dejando al PRD, únicamente con sus siglas y el cascarón del organismo de la llamada “izquierda partidista”, en su visita a la Plaza de las Tres Culturas, el pasado 27 de marzo propuso: “dejemos de teorizar y pensar, debemos ir a la acción, organizarnos casa por casa”, consignó AMLO en su discurso.

Mencionó dos acciones concretas donde claramente se observan sus estrategias, la primera es la consolidación de su organización nacional teniendo la meta de crear para finales de este año, 65 mil comités seccionales, uno por cada sección electoral en las que está divido nuestro territorio, en palabras de AMLO, el fin es construir la organización más grande, algo inédito hasta el momento en la política de nuestro país. La segunda tarea es convocar a los simpatizantes al movimiento a ser protagonistas para transformar la conciencia de cinco ciudadanos en núcleos familiares, vecinales, con amistades y compañeros de trabajo, actualmente cuentan con 4 millones de protagonistas que sumando esfuerzos en el convencimiento, la meta es tener 20 millones de ciudadanos para las elecciones de julio de 2012, cifra que sería medio para conseguir un buen resultado en los próximos comicios presidenciales.

La lectura sobre el lanzamiento de MORENA podría tener la sutil tentación de repetir las interpretaciones inmediatistas y pragmáticas en vista al 2012 que la “opinocracia” continuamente reitera en discursos reduccionistas o cargados de contenidos ideológicos; el principal reto de López Obrador es conseguir el punto uno de su proyecto: “promover una revolución de conciencias a través del pensamiento crítico”, dicha frase contiene un profundo significado que transciende estrictamente lo electoral y la búsqueda por el poder al obtener el cargo público, una revolución de conciencias de manera pacífica conlleva una transformación en todos sentidos, por lo que los retos del movimiento son mayores de lo que visiblemente se piensa.

Sí MORENA no logra triunfar el próximo año, la intención visible es la consolidación de un nuevo organismo, posiblemente un nuevo partido nacional de izquierda, una nueva estructura política en torno a AMLO; ya han existido ejemplos de estas estrategias en el pasado en otros países de Latinoamérica. Al comparar sutilmente esas experiencias nos posibilitarían visualizar más ampliamente la estrategia de fondo que tiene el tabasqueño, por lo que podríamos brevemente retomar el caso del movimiento obrero y político del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, al igual que López Obrador tienen algo en común.


En 1989, Lula era puntero para los comicios a la presidencia pero a raíz de campañas de desprestigio y acciones ilegales de la derecha, Lula no consiguió el triunfo, pero su movimiento siguió consolidándose y participaron en tres elecciones más hasta llegar al poder, el 1 de enero de 2003, esto explica que la transformación de las conciencias no acontece de la noche a la mañana, se debe entender que es un proceso complejo, Lula fue ridiculizado en su figura por los sectores brasileños más pudientes y medios comunicación durante todo ese tiempo, al momento de su acceso al poder, Lula dijo: “y yo, que durante tantas veces fui acusado de no tener un título universitario, consigo mi primer diploma, el título de presidente de la República de mí país”.

MORENA tiene retos muy fuertes, únicamente la persistencia y resistencia podrán ser herramientas necesarias para conseguir los objetivos que se han propuesto conseguir, hoy en día, los críticos de AMLO argumentan que no existe punto de comparación de él con Lula, dado que éste último pertenece a una visión “moderna” de la izquierda, algo totalmente incorrecto cuando en su momento se le acusó de ser un peligro para su país por sus orígenes sindicalistas. Hoy en día, Brasil ha superado a México en la producción de riqueza en el PIB, así como su influencia política en la región, además Lula es considerado como uno de los líderes políticos más importantes.

Este ejemplo permite comprender que AMLO tiene una idea sólida, falta ver sí su MORENA cuenta con los elementos suficientes (tanto humanos como operativos) para conseguir el alto reto que se han comprometido realizar y así conseguir la revolución pacífica de conciencias que tiene la intención de transformar la realidad de nuestro país.



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