lunes, 26 de marzo de 2012

El carrillón de Tlatelolco

Una joya olvidada en la cúspide 
Hace más de veinticinco años dejó de emitir armonías que sonorizaban a la Unidad
Por Miguel Angel Márez Tapia*

Carrillón de Tlatelolco
Foto: BANOBRAS
Está en marcha la última fase de remodelación de la Torre Insignia, nombre original del edificio que construyó Mario Pani, erigiéndose como el símbolo del Conjunto Urbano Presidente Adolfo López Mateos y que albergó durante tres décadas al Banco Nacional Hipotecario Urbano y de Obras Públicas, S.A. (BANHUOP, lo que es hoy BANOBRAS) . Los trabajos de remodelación están casi concluidos, sin embargo aún falta la confirmación de quién será el nuevo inquilino que rentará las remozadas instalaciones. 

BANOBRAS en 2007 vendió la torre a la empresa estadunidense de bienes raíces Cushman & Wakefield, que la puso en renta a partir de 2008 con el nombre de Corporativo Tlatelolco, sin embargo el deterioro luego del abandono que tuvo sus instalaciones desde 1993 obligó a los nuevos dueños a realizar un trabajo importante de remodelación en las instalaciones del recinto.


Pero acaso, ¡no olvidamos algo!: ¿Qué sucedió con el carrillón que donó el gobierno belga al pueblo de México? Sí, el construido por la compañía Verdín que en 1963, procedentes de Bélgica, llegaron en el barco Luxemburgo, 47 campanas que fueron desembarcadas en el puerto de Veracruz; en total se transportaron 26 toneladas de bronce. 
Construyendo el símbolo del
Conjunto Urbano Nonoalco Tlatelolco




“El carrillón instalado en la Torre Insignia Nonoalco es un carrillón clásico, único en su género en el mundo, fruto de cinco siglos de experiencia, de investigaciones y realizaciones cada vez más acabadas(…) el número de 47 campanas que lo compone es el ideal que ser requiere para la distribución de las 4 octavas musicales. (…) El carrillón expresa, desde su origen más remoto, los más elevados sentimientos humanos, tanto cívicos como religiosos. Llama a los hombres a la iglesia y a la guerra, expresa el júbilo por la liberación del territorio, anuncia los grandes juicios de los tribunales, llora la pérdida de un bienhechor del pueblo… en Nonoalco será como el corazón del símbolo que representa la Torre Insignia, símbolo del progreso social excepcional de un pueblo en pleno desarrollo”, escribía la publicación de BANOBRAS (Nonoalco-Tlaltelolco, Carrillón, 1964).





Presidente Adolfo López Mateos, junto al presidente de 
BANOBRAS y el Secretario de Hacienda,
observa las campanas en Tlatelolco
Foto: BANOBRAS

A las seis campanas mayores se les añadió una inscripción,  considerado en el discurso oficial de BANOBRAS, “un testimonio para los siglos venideros, de lo que representa nuestra época: una lucha sobria, pero tenaz, conducida por espíritus sanos y clarividentes”. Así, las cuatro primeras campanas están consagradas a los héroes nacionales (Miguel Hidalgo, José María Morelos, Cuauhtémoc, Francisco I. Madero), la quinta a López Mateos y la sexta lleva el nombre de la madrina del carrillón: Elisabeth Lacroix, ex–embajadora belga, a manera de homenaje a las pruebas de amistades prodigadas por ambas naciones.

Suenan lejanas las palabras escritas por Mónica Savage en el periódico La Jornada (15/abril/2000), donde advertía del abandono del carrillón, ahí denunciaba  que “sus campanas se han envuelto en una capa gruesa de polvo gris, al carillón se le da poco mantenimiento; sólo uno de sus sistemas (clásicos de percusión) -el manual- funciona, pues el electrónico y automático dejaron de trabajar hace más de una década”, denunciaba en ese momento.
Emile Marin, carrillonista belga
Foto: BANOBRAS

“Parte de sus sentidos, de los pobladores, son atraídos por el sonido armonioso que proviene del cielo, una señal les da la pauta: es el toque estremecedor de unas campanas que parecen ser acariciadas por las manos de un ángel. Los habitantes de Nonoalco-Tlatelolco viven de vez en vez este misterio, algunos creen que es producto de un milagro y por eso se asombran, persignan o lloran; otros, pocos, saben que en lo alto del edificio de BANOBRAS, con forma piramidal, está ¡el carillón!”, añadía la periodista.

Otra perspectiva de las campanas del carrillón
Foto: BANOBRAS
Mónica Savage continuó su investigación sobre el carrillón cuando en febrero de 2002, entrevistó a Yolanda Fernández de Córdoba para La Jornada, única carrillonista de México. BANOBRAS entre los años de 1970 y 1980, el carrillón dejó de utilizarse por lo que solicitó su ayuda, ya que no había quién lo tocara, a partir de 1980 hasta el sismo de 1985, Fernández de Córdoba comenzó a hacerlo tres veces por semana. “La altura en la que fue puesto el carillón presenta muchos problemas, el principal es que el sonido de varias campanas se pierde, ya que el instrumento está muy lejos del piso, mientras que la densidad del aire a esta altura, 2 mil 367 metros sobre el nivel del mar, también contribuye al problema auditivo. Cuenta Fernández de Córdoba que la mayoría de las torres de los carillones en Estados Unidos y en el mundo no llegan a tener la altura de la Torre Insignia, aunque sí el número de campanas, pero ninguna tan grande como la Hidalgo”, mencionó Savage.

En todo ese tiempo de abandono, Fernández de Córdoba le daba mantenimiento al carrillón: “El mantenimiento se lo doy yo mensualmente; vienen mis hijos o del banco me mandan personas, lo reviso y también lo toco cuando esto sucede”, dijo la carrillonista mexicana. El carrillón de Tlatelolco es una joya olvidada, un tesoro que se mantiene guardado en la memoria de pocos tlatelolcas que pudieron disfrutar de sus armonías. Actualmente, se encuentra silenciada en la cúspide de la torre, se desconoce la situación en la que se encuentra, así como el destino que vaya a tener, luego que la torre es propiedad privada. 
*Antropólogo
Campana Hidalgo
Foto: BANOBRAS

3 comentarios:

  1. Me parece una obra extraordinaria lastima de su abandono y decidia.Soy técnico en órganos tubulares y carrillones de iglesia,soy colombiano,vivo en Bogotá,si me quieren contactar para posible arreglo lo pueden hacer por mi carreo gastolker@hotmail.com o por mi móvil 3108794313 en colombia

    ResponderEliminar
  2. Hoy 21 de Noviembre 2014 se escucho nuevamente las campanas del carrilon de la torre insignia de tlatelolco interpretando melodias: "solamente una vez" "Serenata Huasteca" "fina estampa" entre otras muchas mas, es un placer y un deleite para todos los sentidos escuchar este tipo de instrumentos en esta dimensión

    ResponderEliminar
  3. Hola, Miguel Angel. Espero que estés muy bien. Soy arquitecto y profesor en la Universidad Iberoamericana y en la Universidad La Salle. Fíjate que me gustaría ponerme en contacto contigo en relación a una publicación que voy a realizar con el apoyo del FONCA acerca de la Torre Insignia, te agradecería enormemente si pudieras contactarme en mi correo personal: fquinonest@gmail.com

    ResponderEliminar