lunes, 16 de julio de 2012

#ciudadano

Corrían los años setentas

Por José María Arellano Mora*
Camila Vallejo, chilena

Continuando el texto de #soy… del número anterior de ésta revista.

Ya entrado en materia de distribución de propaganda de la información emanada de las asambleas o de invitación a una de ellas del comité coordinador, las indicaciones -conforme al programa establecido- se contaban los volantes necesarios y se tomaba nota de los edificios a cuales se debían repartir. Así, salíamos en grupo en dirección a los edificios con paso tranquilo para no gastar energías; era subir al último piso e ir descendiendo piso por piso;… ¡Jhá!, al principio lo hacíamos casi con calma, buscando la ranura por defecto -debajo de la puerta- pero en algunas puertas no se podía y a buscarle por donde introducir el volante. Con el tiempo llegamos a detectar el cómo introducir rápido y seguro el volante. En el caso de los edificios con elevador era la misma mecánica.

Los del comité supieron que iba a estudiar diseño gráfico entonces me solicitaron que rotulara mantas –bueno, en la carrera no hubo un ejercicio como tal: “¿cómo rotular mantas?”- Pues ¡como va!, y así aprendí a rotular mantas, trazar la leyenda y poner periódicos en el piso para sobreponer la manta y a darle con la pintada. Entre mareos por el solvente de la pintura y cansancio dejábamos que se secara el lienzo que formaría parte de una marcha o alguna ventana de un vecino valiente.

Años después, uno de esos tantos residentes que participaron -pero desdeñaron las actividades de repartir y de pintar mantas- hicieron caso omiso de tan laboriosa rotulación de mantas. Pues bien ese vecino, años después, solicitó que se le diera unas “clasecitas” para rotular manta para fines partidistas ¿o sea cómo?.

Otro caso, fue el de un residente que animoso recibía los volantes para distribuir, en esos momentos no nos percatamos de lo que después fue una gran sorpresa, precisamente resulta que en una ocasión invitó a los correcaminos –es decir, a nosotros, los cuatro chavos de aquel entonces- a comer y al llegar a su departamento nos hizo pasar, con una señal hecha con su mano –pareció que nos indicaba por donde pasar- e inmediatamente nos dirigimos hacia la cocina que conducía a un cuarto, abrimos y con gran sorpresa vimos un gran cerro de papeles apilados en el centro de ese espacio. Volteamos a vernos qué expresión teníamos cada uno y exclamamos casi al unísono ¡¡órale!!. Pues sí, una montaña de papeles hecha con todos los volantes que “animosamente” recibía el vecino para disque distribuir, que nunca entregó.

Claro nunca faltaron los seudo “revolucionarios”; que en días, “de guardar”, festivos, vacaciones y fines de año, simplemente desaparecían, no se presentaban.

Como dijo en una conferencia de prensa, en la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco en el “Foro Universidad y Juventud”, la líder juvenil chilena Camila Vallejo1: “la política hay recuperarla…” “…porque la política ha sido secuestrada”. Factor que nos hace falta revivir en nuestro ser, porque la política no la hacen tan solo los “políticos” que están en el gobierno, porque todos y cada uno de nosotros pertenecemos a una sociedad y por ende todos somos políticos, aquel que dice no ser político está negando, en esencia, que es un ciudadano.

Por lo tanto soy #ciudadano.

1 EfektoTV: Noticias. http://www.efektotv.com/noticia/1390-camila-vallejo-y-yosoy132.html

http://www.youtube.com/watch?v=RF8sVoHXcmw&feature=player_embedded

* Diseñador Gráfico.

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