lunes, 8 de julio de 2013

“No estoy de acuerdo en que se pretenda cambiar el nombre a los Teatros 5 de Mayo y Antonio Caso”: Irma Cossío

** Los teatros estaban al servicio de la comunidad


*** La función de los clubes era la integración de una comunidad, “un sitio de estar o de encuentro”


Por Antonio Fonseca y Miguel Ángel Márez Tapia

La maestra Cossío, encargada
de la cultura en Tlatelolco
Vivir en Tlatelolco” platicó con Irma Cossío, una de las funcionarias importantes de la primera Subdelegación Tlatelolco. Tiene dos hijos, originaria de Culiacán, Sinaloa, donde realizó sus primeros estudios muy joven y se trasladó al D.F. donde completó la educación básica y estudió la carrera de arte dramático, literatura dramática en Bellas Artes y un año con don Andrés Soler.

A continuación un extracto de los comentarios de la “Maestra Cossío” como todo mundo la conoce.

“En 1971 me invita Víctor Rodríguez Juárez que era jefe de Desarrollo Social, así llegué a la Delegación Cuauhtémoc siendo delegado, Delfín Sánchez Juárez”, mencionó la maestra.

La hacen coordinadora de teatro y le dan como base el Teatro Santo Domingo que está en Brasil y Belisario Domínguez. Su llegada a Tlatelolco se suscitó a partir de ensayos en el teatro Antonio Caso con la obra “A Juárez”. Sin embargo, como afirma la maestra, poco tiempo después ya se encontraría trabajando en los tres teatros de Tlatelolco, su inicio se da en el Teatro 5 de Mayo, presentando la Muñeca fea, Monólogos, lo que dio pié a muchas obras de teatro más, por ejemplo: Jesucristo Superestrella, Los Cuatro de Liverpool, Alicia en el País de las Maravillas en patines, Las cosas simples y muchísimas más.


Tlatelolco y sus diversos espacios fungieron como el centro cultural de la Delegación Cuauhtémoc, “trajimos la sinfónica del Estado de México y se presentó en diversos lugares de la Unidad a partir de la “Operación Cultura” como se llamaba mi columna en la revista de la subdelegación El Residente que se publicó durante 4 años”, dijo Cossío.

Todas estas actividades tuvieron un importante el impacto cultural en Tlatelolco. Los teatros en Tlatelolco estaban al servicio de los tlatelolcas, también las instalaciones deportivas de los clubes, no sólo se promovían las obras de la delegación, sino se impulsó la creación de artistas con los niños y jóvenes tlatelolcas creando sus propias producciones teatrales, incluso a conferencias se dio acceso, además se propusieron realizar concursos como la reina de Tlatelolco y la Reina de la Primavera, las Pastorelas en la Plaza de las Tres Culturas a fin de cada año y muchas actividades más.

Maestra Cossío al teléfono 
Durante el tiempo de trabajo de la maestra en el Teatro Antonio Caso, hubo una creación artística importante, “promovimos tres mil obras que se presentaron en los tres teatros de Tlatelolco y el teatro de Santo Domingo, pero también en otras delegaciones”, mencionó Cossío y como los niños y niñas tlatelolcas eran las estrellas, como tales, se iban de gira por los teatros de la ciudad.

Fueron prácticamente dos décadas de actividades y el repertorio de estrellas que vinieron a Tlatelolco en el tiempo que ella estuvo en la Subdelegación Tlatelolco se encontraban Rafael, Lupita D’Alessio, Oscar Chávez, Víctor Yturbe “El Piruli”, Marga López, Erik del Castillo, Ignacio López Tarso y mucha gente más, para lograr todo eso se necesitó tres cosas: “corazón, conocimiento y saber hacer las cosas,  así fue la época de oro de Tlatelolco”, alegremente comentó la maestra.

Sin embargo, la maestra Cossío fue enfática: “Tengo un reclamo, ustedes saben lo que significa para mí el Teatro Antonio Caso, me parece incongruente y absurdo que se intente cambiar el nombre de los teatros, teatros que son emblemáticos de la Unidad, representan momentos y personajes históricos de nuestro país, para que les pongan nombres de sólo actores. No sé en qué se basaron, parece ser que sólo lo hicieron para estar en contra, “ir a contra corriente”, porque me parece que ese es su paradigma. Éste reclamo me parece justo, porque se realizó mucho trabajo en ellos, yo hice el Antonio Caso para que ahora supuestamente desaparezca, pero además desaparecen toda la memoria de los tlatelolcas que participaron activamente en las obras durante muchos años”, aunado a esto mencionó que “otro caso terrible, es lo referente al Pórtico Antonio Caso que lo mandamos hacer en el paso a desnivel del Eje Central, con el objetivo que sirviera como extensión del teatro “Antonio Caso” con sus actividades culturales y espacios para difusión de la cultura, ahora tristemente no entiendo para que se usa”.

Respecto a todos aquellos que compartieron la pasión del arte escénico junto a la maestra Cossío, ella rememora su tiempo en el teatro Antonio Caso, “trabajé durante 20 años en Tlatelolco, 20 años de trabajo, esfuerzo, de darles un horizonte y una esperanza, vi crecer a varias generaciones y trabajé con miles de niños, jóvenes y adultos y esto es muy importante. A mí me costó mucho esfuerzo traer a la gente, por reitero que hice al Antonio Caso ya que me tocó poner flechas desde la calle Antonio Caso en la Colonia Tabacalera, porque pensaban que el teatro estaba allá y de esta manera traje a la gente al Antonio Caso en sus inicios”, además mi trabajo se refleja en las paredes del lugar, tengo como todo mundo sabe, 22 placas develadas en ese teatro.

Hoy desgraciadamente, se lamenta la maestra que el teatro Antonio Caso se usa como bodega o se encuentra subutilizado, lleno de goteras e instalaciones deterioradas que dejan mucho que desear, esto tiene un impacto social para la Unidad, ya que se debe recordar que “el objetivo de los clubes sociales y deportivos, eran convertirlos en centros de reunión de los niños y jóvenes, el teatro era para las familias de Tlatelolco. En resumen, la función de los clubes era la integración de toda una comunidad, además era “un sitio de estar o de encuentro” y esto desgraciadamente se ha perdido, ahora lamentablemente hay un proceso de deshumanización o despersonalización” dijo Irma Cossío.

A manera de colofón, la maestra dijo “hoy habría que rescatar la cultura, los valores, habría que rescatar a los teatros, estos centros para la comunidad, hoy hay mucha mezquindad, sólo sacar un beneficio económico, todo es dinero, se requiere hacer labor social sin lucro, cosa que parece muy difícil hoy, por ello digo: ¿Cuáles son las reglas de una comunidad? Comunicación, enseñar o aprender, vamos a conocernos, vamos a crear situaciones para generar comunidad, para eso deben servir los centros sociales y deportivos como el 5 de Mayo y el Antonio Caso”.

1 comentario:

  1. TODOS LOS QUE VIVIMOS EN TLATELOLCO DEBEMOS DE UNIRNOS HACER PROPOSICIONES PARA QUE ESTO VUELVA A HACER MAS O MENOS COMO LO FUE ANTES DEL TEMBLOR DEL 85 , Y COMO DICE LA MAESTRA IRMA COSIO QUE LE CAMBIEN EL NOMBRE A LOS DEPORTIVOS SOBRE TODO AL ANTONIO CASO, DESDE QUE LLEGARON LOS PERREDISTAS A TLATELOLCO HA SIDO UN DESASTRE VEAN NADA MAS LOS DEPORTIVOS, LAS ALBERCAS PARECEN JAULAS. SERIA MUCHO MEJOR UNA ADMINISTRACION PARTICULAR QUE LA DELEGACION.
    SALUDOS A TODOS LOS TLATELOLCAS

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