miércoles, 15 de octubre de 2014

DOS DE OCTUBRE DE 1968… NI IMPUNIDAD NI OLVIDO

·        1968: el llamado año de la rebelión en el cual la juventud de diversos países fue la vanguardia en la demanda de mayores libertades culturales y sociales.

·        …”Observé que un grupo de granaderos avanzaban sobre unos jóvenes que protestaban por la toma del edificio que ocupaba la Vocacional 7 del IPN que se encontraba a un lado de la plaza de Las Tres Culturas, entonces lo que hice fue atravesar hacia el lado oriente del Eje Central y junto con otras personas les arrojamos botellas y piedras a los granaderos por la forma tan brutal y prepotente en que trataban a esos muchachos”...: Gabriel Guedea Valdespino.

Por Héctor Márquez Zermeño

Gabriel Guedea Valdespino. Quién fue huesped del desaparecido Palacio Negro de Lecumberri
Al escribir esta colaboración, tenía la intención de tratar otro tema, sin embargo recordé la siguiente frase: ...“quien no conoce la historia, está condenado a repetirla”… 

Por ello, por infinidad de testimonios verbales, gráficos y escritos, recordé que en aquel 2 de octubre de 1968, una multitud reunida en la plaza de las Tres Culturas –de jóvenes principalmente- fue sorprendida por los fúsiles del ejército mexicano, que al aparecer una luz de bengala por los aires comenzaron a disparar contra mujeres, niños y todo lo que se moviera.

El genocidio ordenado por el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz, fue la respuesta contra jóvenes estudiantes que solicitaban un dialogo con el ejecutivo. Toda vez que  demandaban una apertura democrática real del régimen autoritario enquistado en el poder en México (y que a la fecha lo sigue estando), sirviendo a sus intereses corporativos, sin importarles el futuro del país y de su pueblo, beneficiando únicamente a los inversionistas extranjeros y nacionales. Y en respuesta…. Obtuvieron no sólo el silencio, sino la ejecución ya que sus demandas ponían en entredicho la paz social que los órganos oficiales aseguraban, se vivía en México.

Estas muestras de autoritarismo que se presentaron en nuestro país en la víspera de los juegos olímpicos, no sólo se manifestaron aquí, también en Checoslovaquia, Francia y en los mismos Estados Unidos, entre otros.

La investigadora checa, Daniela Spencer, menciona sobre la invasión del ejército ruso a su país en 1968 y en la que pretextaron que tal acción obedecía a una iniciativa de liberar a los checoslovacos de movimientos contra-revolucionarios, motivo por el cual el joven Alexander Dubsek encabezó la resistencia de la sociedad civil con la firme convicción de abolir la censura, a dicho periodo se le conoce como La Primavera de Praga, comenta Spencer.

Por su parte, el norteamericano radicado en Tlatelolco, Peter Guellert, relata que en EUA en el año de 1968 los movimientos juveniles que se presentaron en su país obedecieron más a un proceso de radicalización política que se venía dando como, por ejemplo, la muerte de Jhon F. Kennedy y Martin Luther King. Sin embargo señaló que en el 68 se dieron tendencias importantes como la transición del movimiento negro y el de los estudiantes de las universidades de Columbia D. C. y Nueva York, frente a un gobierno que planteaba una guerra fría contra el comunismo, contra los derechos civiles de los negros y la represión masiva a nivel social.

Un estimado vecino tlatelolca, de firme convicción y franqueza inquebrantables, Gabriel Guedea Valdespino, nos cuenta sobre el motivo que lo llevó a pasar seis meses preso en la cárcel de Lecumberri al lado de grandes luchadores sociales como Heberto Castillo, entre otros. …”Resulta que al estar en el edificio 11 del Issste (ubicado sobre el Eje Central), observé que un grupo de granaderos avanzaban sobre unos jóvenes que protestaban por la toma del edificio que ocupaba la Vocacional 7 del IPN que se encontraba a un lado de la Plaza de Las Tres Culturas, entonces lo que hice fue atravesar hacia el lado oriente del Eje Central y junto con otras personas les arrojamos botellas y piedras a los granaderos por la forma tan brutal y prepotente en que trataban a esos muchachos”... Días después y gracias a la influencia de su padre que era general del ejército mexicano, platica que fue localizado, toda vez que no aparecía en ningún registro oficial. Por último, dice que fue detenido semanas antes al 2 de octubre del 68.

Lo anterior muestra el amplio espectro que abarcó el llamado año de la rebelión en el cual la juventud de diversos países fue la vanguardia en la demanda de mayores libertades culturales y sociales.

Los cientos de muertos del 68 de antes y después de octubre merecen que en su memoria se haga justicia, que sus asesinos obtengan por lo menos el repudio de las nuevas y viejas generaciones, que se les exhiba como lo que son asesinos protegidos por el régimen.

En México durante doce años de panismo, se siguieron los mismos esquemas que utilizó el tricolor, para continuar funcionando como lo debe hacer un aparato de estado al servicio de los dueños del capital. Ahora retorna el mismo PRI de siempre, con jóvenes y tecnología moderna pero en el fondo igual a los viejos dinosaurios, dando paso nuevamente a lo que el escritor peruano, Mario Vargas Llosa, denominara como la: …“dictadura perfecta”...

Hasta la próxima...

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