viernes, 15 de mayo de 2015

La transparencia, no es prioridad en la Delegación Cuauhtémoc

Miguel Angel Márez Tapia
@miguelmarez

La falta de transparencia es el problema principal que tiene la Delegación Cuauhtémoc, Vivir en Tlatelolco accedió a una réplica solicitada por nuestro número anterior inicialmente expresada por Alejandro Fernández Ramírez, ex delegado en Cuauhtémoc, misma réplica que nunca llegó, el principal error de un funcionario público es no tener claro que la rendición de cuentas es el motor central por el cual existe la democracia como módelo político y es el cause para que la participación ciudadano legitime toda acción de gobierno.

Toda la plana de la subdelegación Tlatelolco, el director territorial Arq. Manuel Angeles y los responsables de cada área estuvieron presentes en una reunión concertada con este medio comunitario, al final se invitó tibiamente a más vecinos, nuestro deber fue dar el derecho de réplica como ética periodística, pero ningún servidor de la Subdelegación conocía la origen de la inconformidad, tampoco tenían los argumentos para aclarar lo que el tlatelolca demandaba, mandaron al Director General de Obras, Mtro. Jorge Padilla a responder o aclarar los cuestionamientos. ¿Cuáles fueron las respuestas? “No fue intencional o de mala fe” el realizar dos veces el tríptico propandístico con las obras en Tlatelolco, resultó que hubo errores en la impresión pero la Delegación no se dio cuenta, “los vecinos se los dijeron”,  es decir, la Dirección de Comunicación Social está perdida en sus laureles, simplemente publican datos sin confirmar la información. Estos errores “sin intención” produjeron un malestar vecinal ya que en vez de informar a la comunidad provocó el efecto contrario, se les cuestionó enfáticamente este punto.

Finalmente, la reunión para aclarar lo referente a las obras, nunca se dio un sólo dato concreto que Vivir en Tlatelolco ya no lo hubiera publicado previamente, sólo Padilla informó que “se cambió el proyecto de obra de la Plaza de las Tres Culturas, porque con seis millones no iba alcanzar para cambiar toda la plancha completa (… así como), el INAH no les permitió cambiar toda la cantera”, pero jamás se lo informaron a la comunidad. Se les aclaró


a los funcionarios delegacionales que está confusión y pésima comunicación venía desde la cabeza, quién causó la desinformación fue el mismo Alejandro Fernández Ramírez al anunciar partidas presupuestales sin tenerlas aseguradas en las asambleas que realizó en las tres secciones de Tlatelolco y al no contar con la voluntad política de simplemente mandar hacer un boletín para dar a conocer los cambios que tuvo la obra en su momento, pero jamás lo hizo. Padilla aparentemente venía a informar, intentó, más no convenció, haciendo uso retórico de un lenguaje legaloide al contestar más o menos coherentemente, pero cuando se le cuestionó: -“dános los datos de la obra”, replicó, -“existen los mecanismos legales para solicitar información, nosotros estamos obligados a responder”, vecinos ya habían solicitado por esas vías datos de las obras y no tuvieron contestación clara, simplemente… la transparencia no es prioridad para la Delegación Cuauhtémoc.

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