lunes, 8 de junio de 2015

La seguridad en Tlatelolco

Por Héctor Márquez Zermeño

Policía montada en Tlatelolco
Ø Consideramos de fundamental importancia el impulsar proyectos encaminados a lograr una mejor convivencia entre los residentes de los diferentes edificios.

Ø Se utilizó por un periodo breve y sólo en la tercera sección de la Unidad a la policía federal preventiva con la que se obtuvieron buenos resultados y –algo inédito- logró ganarse la confianza de los vecinos.

Amigos lectores, quienes tenemos tiempo de vivir en esta unidad habitacional, registramos en la memoria diferentes formas y métodos que las anteriores administraciones intentaron para mejorar la calidad de la vigilancia, ya que este siempre ha sido un asunto que ha preocupado a la mayor parte de los tlatelolcas, que siempre han cuestionado y polemizado sobre el origen de la delincuencia.

Cuando en los edificios que cuentan o contaban con cuartos de servicio, se decía que era ahí donde se concentraban algunas bandas delictivas que operaban por su conocimiento al interior de la unidad y que cometían diversos delitos como robo a casa habitación, lesiones, violaciones, etc.

También los asaltos a transeúntes o de autopartes se decía y/o se dice que son ejecutados por vecinos de las colonias aledañas únicamente, sin embargo, aunque es difícil reconocerlo, dentro de Tlatelolco también ha existido gente amiga de lo ajeno. La cual si no intervenía de manera directa lo hacía indirectamente observando a la mayor parte de los residentes ubicando a qué hora salen o regresan, si solo van de compras, etc., esto último conocido dentro del argot delincuencial como “campaneo”.

El problema de inseguridad aquí en Tlatelolco debe ser atacado de manera integral, en donde los vecinos de manera organizada contribuyan a evitar y controlar al máximo este lastre social, con ello no queremos decir que los residentes deben tomar y aplicar la justicia por su propia mano, eso sería un gran error, lo que necesitamos es crear al interior de los edificios mecanismos de coordinación que establezcan contacto con los cuerpos de seguridad de la Secretaría de Seguridad Pública y de otras instancias.

En este tenor, sentimos que la organización de los vecinos es fundamental en la constitución de redes vecinales que permitan contar con una supervisión permanente del trabajo que desarrollan los efectivos de la SSP y de otras instancias, los ciudadanos se deben convertir en los ojos y oídos para detectar a los malos elementos que no cumplan con su deber y señalar los puntos de incidencia delictiva.

Policía montada en Tlatelolco
Consideramos de fundamental importancia el impulsar proyectos encaminados a lograr una mejor convivencia entre los residentes de los diferentes edificios, con el propósito de evitar problemas que van desde la morosidad hasta la nula cooperación cuando ocurre algún ilícito en nuestro medio social.

Los primeros pobladores de Tlatelolco comentan que en un principio el ejército mexicano resguardaba la seguridad de los residentes, posteriormente fueron relevados por “tecos o tecolotes” los cuales vestían uniforme color caqui y que se dice ofrecían un servicio muy deficiente. A propósito de la citada evaluación, nos comenta un asiduo parroquiano de la cafetería “Dary Queen” ubicada hace varios años en el edificio Miguel Hidalgo de la primera sección que para pertenecer a la palomilla los aspirantes tenían que arrebatarle su placa a un “teco” ¿qué les parece?

Ya por los años 90’s se intentó atacar a la delincuencia utilizando perros rottweiler y/o pastor alemán entrenados –a los que se les crearon jaulas en la parte inferior de los módulos de vigilancia- los que en un principio funcionaron pero posteriormente empezaron a tener problemas con los perros de los tlatelolcas además de que quienes los portaban no contaban con una adecuada instrucción.

Más adelante se empleó a la policía montada, la cual impresionaba e inhibia la comisión de algún delito en su presencia sin embargo presentaba varias inconveniencias debido a que los gallardos jinetes con dificultad cabalgaban con los caballos por los andadores, tenían problemas al saltar la herrería cuando perseguían a algún delincuente, además de que las heces de estos ejemplares era demasiada y no se consideró como en la Alameda Central (años atrás) un compostero para el tratamiento de los mencionados desechos.

Se utilizó por un periodo breve y sólo en la tercera sección de la Unidad a la policía federal preventiva con la que se obtuvieron buenos resultados y –algo inédito- logró ganarse la confianza de los vecinos toda vez que sus estrategias fueron bien estudiadas y planteadas, esto es, no llegaron a improvisar en cuanto a vigilancia se refiere.

El mobiliario y la imagen urbana de Tlatelolco dificultan el acceso de patrullas al interior de las áreas en donde se cometen ilícitos, motivo por el cual se han buscado varios medios para eficientar la vigilancia. Una de ellas –entre otras que se han empleado- es dividir este conjunto urbano en “cuadrantes, micro zonas, etc.” (zona delimitada por cuatro vértices en donde circulan en rondines “células” compuestas por una pareja de policías) que garantizan el mayor aprovechamiento de los efectivos, siempre y cuando se garantice su presencia.

Fue en el periodo de Alejandro Gertz Manero como secretario de seguridad, cuando se retira el servicio de la policía auxiliar en todas las unidades habitacionales del Distrito Federal y ello, obviamente afectó a Tlatelolco.

Posteriormente y como se ha comentado por la dificultad de circular por los pasillos y andadores de Tlatelolco la policía preventiva utilizó cuatrimotos, que funcionaron de manera eficiente sin embargo no se contempló el mantenimiento de las mismas y los jefes de sector entrantes poco a poco las fueron dejando de lado dentro de sus estrategias de operación hasta que desaparecieron.

Más tarde se han venido implementando diferentes programas que no han dejado satisfecha a gran parte de la comunidad.

Hoy en día, sentimos que para contribuir a mejorar el clima de inseguridad que vivimos, la tarea de los vecinos vigilantes y solidarios es conveniente que se canalice al interior de los edificios, estableciendo estrategias y mecanismos,  así como la elaboración de mensajes en donde se refleje la organización y respeto que debe existir entre los residentes, pues ello ayudará a constituir un escudo contra la delincuencia que al observar unión entre los vecinos, la pensará dos veces para cometer sus fechorías.

Hasta la próxima y resistamos civilizada y pacíficamente nuestra existencia

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