jueves, 13 de agosto de 2015

Libreta arquitectónica: A Tlatelolco lo están matando, urge rescatarlo.

Por Mishell Altamirano
¿Techumbres de la 3a sección de Tlatelolco recién reparados?
Estimables lectores, después de retirarme de su fina lectura unos meses, he vuelto con mi acostumbrada libreta. En esta ocasión, en vísperas de las elecciones a realizarse el 7 de junio, quiero hacer enérgica mi queja, al igual que muchos de ustedes, estimables vecinos, contra el partido que dice ser diferente, para la gente, gobierno que crea construye y avanza, entre otras.

Hace unos meses, al caminar por nuestra simbólica Plaza de las Tres Culturas, el día que fue reabierta al público, uno antes de la inauguración oficial, estoy hablando del 13 de febrero, me encuentro a Alejandro Fernández, quien para esas fechas ya había dejado de ser jefe delegacional, presumiendo con mucho orgullo el desastre que hizo con nuestra plaza. Al verlo, saludándole diplomáticamente, le dije señor Alejandro Fernández, usted sabe que acaba de hacer, esto no es una obra en beneficio, es en perjuicio, deshizo nuestra plaza, la armonía arquitectónica, ¿acaso usted no sabe? Y peor aún, ¿seis millones de pesos por esta obra barata, acaso nos ve la cara de (…), que puede venir a burlarse y a robarse lo que quiera? No dijo nada, se dispuso a abandonar la plaza, dejando en claro que el silencio es de los cobardes y de los ladrones. 

Es una verdadera vergüenza lo que estos gobiernos perredistas han hecho con nuestra unidad: Armando Barreiro, un verdadero traidor que actualmente se ha formado en las filas de otro partido político para buscar el hueso, jugada que no le salió cuando AMLO decide darle la candidatura a Monreal y no a su favor, sería el primer subdelegado con quien iniciaría el abandono de Tlatelolco; es verdaderamente indignante que alguien que fue habitante inicial de la unidad, haya hecho esto con nuestra unidad, una persona, al igual que muchos que dicen ser de izquierda, solamente usan a la gente como plataforma política. En el mandato sub delegacional de Muñoz Soria, deshace nuestra red hidráulica, y provoca rupturas en tuberías, debido a la alta presión del agua que conducen. De delegados ni se diga: Agustín Torres, que invirtió 25 millones de pesos en Tlatelolco en 2011 para hacer dictámenes a los edificios que, aparte de alarmar a la gente y estar mal hechos, los hicieron empresas falsas las cuales desaparecieron de la noche a la mañana.

La verdadera hecatombe, lo que terminaría con Tlatelolco, sería el mandato de Alejandro Fernández, con su presupuesto millonario, el cual subía y bajaba de monto, la danza de los millones lo llamó la CRT. La obra consistió en: andadores con mala calidad de obra, pésima calidad en la reparación de pisos, nos deshicieron nuestra Plaza de las Tres Culturas, la plaza del Allende con una cancha que querían privatizar, la rehabilitación de los cuadros Donato Guerra y Tabasco con juegos baratos: el costo era híper-millonario por cada obra. La plaza costó 6 millones, pero a reclamo de los vecinos, modificarían el costo, mencionando que costó $5, 999,957 pesos; a lo que yo digo: estamos en el teletón o que onda, cual es la causa de tantos cambios. Me daba coraje cuando los vecinos iban a las juntas donde iba a estar el delegado, decían ahora si nos va a oír, e inmediatamente oían hablar a El Potrillo, sus promesas falsas, todos le empezaban a aplaudir: o somos o no somos.En una de ellas dije: a ellos (los servidores públicos) no se les aplaude, para eso trabajan.

Tal parece que los tlatelolcas hemos recuperado nuestro status. Cuando los sismos de 1985, De la Madrid decía que "Tlatelolco es un lugar con una difícil penetración política gracias al alto nivel académico e intelectual de sus habitantes"; y sí, en Tlatelolco la mayoría somos o vamos en camino a ser profesionistas con licenciatura, en algunos casos maestría y doctorado concluido. Durante muchos años Tlatelolco, fue bastión político del partido amarillo, pero ahora, que todos los vecinos nos hemos unido, tal pareciera que ya no lo es. Los mismos políticos han declarado la impenetrabilidad política en Tlatelolco, para las elecciones de 2015.Los ciudadanos somos como los perros callejeros para los políticos, solamente nosotros nos procuramos, ellos no nos cuidan, ocasionalmente tratan de aventarnos un hueso para calmarnos; pero eso sí, somos vilmente usados para sus juegos, e inmediatamente terminados, nos vuelven a abandonar.

Tlatelolco tiene una arquitectura hermosa, es un conjunto funcional, como ya lo hemos hablado en anteriores ocasiones, pero tenemos dos caminos: o seguir provocando que estos gobiernos del PRD sigan matando a Tlatelolco, o ir por una vereda de cambio. He aquí la importancia de la elección el próximo 7 de junio, en donde invito a todos los vecinos (los convencidos, los no convencidos, los amenazados por cualesquier partido político) a votar por un cambio; el cambio está en ti vecino, es libre y secreto, y de ti depende si seguimos con este camino, o viramos a otros lados. Estos gobiernos ya deshicieron Tlatelolco, en nosotros queda elegir si siguen con su robo, despilfarro, y su olvido.

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