viernes, 18 de marzo de 2016

Tesón y perseverancia ante la apatía de los vecinos: Alfredo Valdivieso

Por Héctor Márquez Zermeño

VT.-     Al ser cuestionado sobre su forma de administrar el módulo E – F del edificio Ignacio Ramírez en la segunda sección de Tlatelolco, Alfredo Valdivieso, hombre sencillo, responsable, alegre y siempre del lado de la razón y lo justo, nos comenta:

AV.-    Algunas gentes son apáticas para cooperar, en ocasiones aportan su cuota y nos brindan su confianza, otros exigen más de lo que se les cobra, pero eso sí, los que no pagan ¡ah, como… piden y no aportan nada!

VT.-     ¿Y esa forma de ser de los vecinos no afecta tú ánimo?

AV.-    Eso no me echa para atrás, al contrario –a pesar de que mi esposa se encuentra enferma- trato, hasta donde puedo, de realizar las reparaciones del módulo (colocar las lámparas, reparar cortos, mantener limpios los jardines, podar, barrer, etc.

También solicitar a la autoridad correspondiente cuando sea el caso apoyos para el edificio, como ocurrió con una petición que hicimos a la anterior administración hace dos años, y,  hasta ahora, se está resolviendo: la colocación de un registro y un escurrimiento que tenemos de las aguas residuales hacia las celdas de cimentación.

VT.-     ¿Hay vecinos que te ayudan o de plano tú solo te “rifas”?

AV.-    Por suerte hay vecinos que me apoyan, por ejemplo para quienes me asesoran y comparten conmigo sus experiencias cuento con mi tocayo Alfredo Ramírez y sus hijos, así como con otro Alfredo y con Francisco con quien mantenemos las áreas verdes podadas, entre otros vecinos que tal vez por su tiempo no realizan alguna labor pero son cumplidos en sus pagos.

VT.-     ¿A qué problemas te has enfrentado?

AV.-    Principalmente la apatía y vecinos que son muy negativos y no entienden razones, hay un vecino que en un tiempo fue administrador y no es muy regular en sus pagos y cuenta con tres cajones de estacionamiento, sólo paga dos (cuando quiere), pero acomoda los vehículos acaparando los tres lugares a pesar del déficit de espacios. También, cuando Don Francisco se encontraba arreglando las áreas verdes una vecina de otro módulo pretendía llevárselo al Juzgado Cívico, y obviamente los policías se negaron ante una petición tan absurda e irracional. Se han ido superando diferencias con otros administradores, pues ellos nos ven trabajando y en ocasiones nos piden herramienta o nosotros a ellos.

VT.-     ¿Qué mensaje quisieras dar a la comunidad de Tlatelolco?

AV.-    Que si queremos salir adelante, no se trata sólo de pedir también hay que contribuir al mejoramiento de las áreas comunes. Las cuotas de mantenimiento no son suficientes para cubrir todo lo que se requiere… Y, bueno, a fin de cuentas aquí vivimos y hay que contribuir con nuestro entorno.

VT.-     Por nuestra parte, como ya lo hemos mencionado apelamos a la solidaridad vecinal y la convivencia armónica y de respeto, ya que en este y otros asuntos debe involucrarse a la sociedad, la cual debe estar unida y organizada.

Hasta la próxima y resistamos pacífica y civilizadamente nuestra existencia.

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