martes, 7 de febrero de 2017

Don Lorenzo Servitje: un modesto homenaje

Por Alejandro Mario Fonseca

Me acuerdo muy bien, por allá a fines de los años 50 cuando yo era un niño de escasos siete u ocho años y se festejaba algo en casa, mi papá llegaba con un delicioso pastel de la panadería El Molino.
Ya un poco mayor, también me tocó coleccionar estampillas sobre autos, animales, plantas,… que aparecían en los famosos gansitos, donas, submarinos, pingüinos,… mismas que íbamos pegando en el álbum correspondiente: eran pastelillos Marinela, de la panificadora Bimbo.

Medio siglo después de lo que le estoy contando, tuve la suerte de conocer a Don Lorenzo Servitje, que falleció la semana pasada a la edad de 98 años. Fue en una plática organizada por la Unión Social de Empresarios de México (USEM) aquí en Puebla.

Me impresionó la calidad humana de Don Lorenzo. Fue en esa plática donde entendí cabalmente el concepto de subsidiaridad, que es uno de los valores claves de la Doctrina Social Cristiana.

Don Lorenzo Servitje:

¿Qué es la subsidiaridad?
La Subsidiaridad tiene como fundamento el reconocimiento de la desigualdad entre los hombres. Es el principio que rige la relación entre menores y mayores, por el que el menor debe de hacer lo más posible y el mayor ayudarle sólo en lo necesario. En otras palabras, que el mayor no haga lo que el menor pueda hacer bien.
Es un concepto práctico y aterrizado. Hace que los demás principios, dignidad humana, libertad, justicia, bien común, solidaridad no se queden en lo abstracto.
El principio de Subsidiaridad implica:
El derecho de los entes individuales o colectivos menores a ser respetados por los mayores para poder alcanzar su plenitud.
La obligación de los menores de hacer lo más posible por alcanzar esa plenitud.
El derecho de los entes individuales y colectivos mayores de liberarse de las actividades que sean propias o posibles de ser ejecutadas por  los menores, para dedicarse a otras más elevadas, complejas o fructíferas.
Y la obligación de respetar a los menores y de ayudarlos en lo necesario, y solo en lo necesario, para que alcancen su plenitud.

La subsidiaridad simple, consiste en: permitir, tolerar o respetar la acción del menor.
La subsidiaridad amplia consiste por parte del mayor en: orientar, promover, facilitar, apoyar, estimular y sobre todo, hablando de la empresa, en capacitar al menor para que haga lo más posible.

Don Lorenzo Servitje: paradigma del empresario mexicano moderno
Don Lorenzo fue hijo de catalanes que llegaron a México a fines del porfiriato. Su papá fundó en 1929 la panadería El Molino. Entre tanto, Lorenzo estudió en la UNAM donde se tituló como contador público. En 1945 creó  la Compañía Panificadora Bimbo.

 Según la revista Forbes, la logística desarrollada en México fue la base que ayudó a Bimbo a catapultarse y alcanzar su estatus actual como la mayor empresa panificadora del mundo.
Todo mundo en México re­conoce, aun sus detrac­tores, que grupo Bimbo es ejemplo a seguir por su gran capacidad de logística para hacer llegar sus muy diversos productos hasta los rincones más remotos del país.

La pericia que Bimbo ha desarrollado en sus 70 años de vida para producir, empaque­tar y entregar sus productos de forma constante y pronta, explica en buena medida el éxito que ha tenido no sólo para conquistar el mercado mexi­cano, sino para penetrar incluso muchos otros mercados y ser hoy la mayor panificadora industrial del planeta.
Ese título lo acreditó a media­dos de 2014, cuando compró a Canadá Bread en 1,660 millones de dólares. Con esta adqui­sición, sumó 25 plantas a sus ope­raciones globales y le dio acceso no sólo al mercado canadiense, sino también al de Reino Unido.

Canadá Bread fue la última de una lista de compras e inversiones hechas por Bimbo fuera de México desde inicios de la década de 1990, con un valor conjunto cercano a 10,000 millones de dólares. (Cfr. Eduardo García,  revista Forbes).

Reflexión final
En aquella época de la que le estoy contando, cuando yo era niño, también comíamos sándwiches de jamón y queso, desde luego hechos con pan Bimbo. Es curioso, en la actualidad  le sigo preparando un sándwich a mi hija Isabel para que se lo lleve en su lunch a la escuela. Y claro, es de pan Bimbo y sigue siendo de jamón y queso,  sólo que ahora el pan es multigrano o de linaza.

Don Lorenzo Servitje es un claro ejemplo del empresario mexicano moderno, modelo a seguir, sobre todo ahora que vivimos tiempos aciagos, acosados por empresarios depredadores de todo tipo, los corruptos de adentro aliados con lo peor de nuestra clase política y los de afuera encabezados por el loco Trump.

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